La hemocromatosis cursa con la acumulación de hierro en sangre. Algunas personas con hemocromatosis hereditaria nunca presentan síntomas. Sus síntomas más frecuentes son: dolor articular, dolor abdominal, fatiga y debilidad.
Con el tiempo, estas personas pueden experimentar, envejecimiento prematuro, diabetes, pérdida de deseo sexual, impotencia, insuficiencia hepática o cardíaca.
La hemocromatosis afecta a un menor número de personas que la anemia y, en gran parte de los casos, se debe a un defecto genético que impide la regulación de la absorción del hierro.
El rango normal de hierro en los hombres adultos es de 65-176 microgramos por decilitro de sangre y en las mujeres, 50-170 microgramos por decilitro de sangre.
La acumulación de hierro puede ser tóxica, acelerar el proceso de envejecimiento celular y alterar la funcionalidad de distintos órganos. En estos casos, es indispensable cuidar la dieta.
Tipos de hemocromatosis (exceso de hierro)
Existen dos tipos de sobrecarga de hierro:
- La sobrecarga de hierro primaria deriva del defecto del gen HFE por lo que se considera una enfermedad congénita o hereditaria. El hierro se acumula en la sangre y en otros órganos vitales.
- La sobrecarga de hierro secundaria es secundaria a transfusiones periódicas de sangre. La menstruación ayuda a reducir el nivel de hierro en sangre, pero en los hombres y en la menopausia no existe este mecanismo, lo que favorece su acumulación.
La consecuencia de esta elevación a medio-largo plazo del hierro, favorece racciones inflamatorias y prooxidantes de los tejidos por el exceso de radicales libres.
Si estás en esta situación es conveniente que te hagas donante de sangre. Si no mejora tu situación suele ser conveniente la toma de quelantes y las sangrías periódicas.
Qué es la ferritina
La ferritina es una proteína que se une con el hierro, para almacenarlo y liberarlo de manera controlada. De hecho, la ferritina contribuye a equilibrar los valores de hierro en sangre, tanto por déficit como por exceso.
Normalmente el valor de ferritina en suero correlaciona con la concentración de hierro en sangre. Los valores normales son 20-270 ng/ml para los hombres y 18-160 ng/ml para las mujeres.
También hay ferritina en las mitocondrias, donde realiza otro tipo de funciones enzimáticas (ferroxidasa, oxidorreductasa), metabólicas (unión iones metálicos y del hierro, fijación del hierro férrico…).
Por qué sube la ferritina?
Tener la ferritina alta no siempre indica que el hierro tenga que estar elevado (sobrecarga de hierro) o que la persona tenga hemocromatosis. Existen varios factores que pueden hacer subir la cifra de ferritina como:
- Personas con síndrome metabólico: obesidad, hipertensión, colesterol y diabetes (tienen que cumplir 3).
- Procesos inflamatorios que elevan las citokinas.
- Pacientes con hepatopatías. Las células del hígado están llenas de ferritina, y al dañarse el hígado, sube su concentración.
- Personas que consumen bastante alcohol.
- Personas con cataratas hereditarias (síndrome de hiperferritinemia).
- Algunas neoplasias.
Cómo reducir el hierro y la ferritina en sangre?
Las personas afectadas seguro se plantean la siguiente pregunta: ¿es saludable eliminar de la dieta todos los alimentos ricos en hierro? La respuesta prudente es que conviene limitar al máximo tanto su aporte dietético (alimentos ricos en hierro, productos enriquecidos o fortificados, complementos nutricionales) como su absorción. Así, la dieta base consiste en una dieta mediterránea equilibrada, la mejor es la Dieta Coherente, con aporte abundante de verduras y hortalizas, frutas frescas, legumbres, cereales integrales, con aporte comedido y controlado de carnes blancas, pescados o huevos, así como los azucares y las grasas. Estas son las premisas básicas para lograr un buen equilibrio nutricional y ayudar al organismo a controlar la hemocromatosis:
- Limita el consumo de alimentos ricos en hierro: morcilla, hígado, carne roja en general, pescados y moluscos (mejillones, almejas, ostras). Consume de forma limitada frutos secos y sésamo.

- Incluye alimentos que incluyen quelantes naturales del hierro como oxalatos (lechuga, espinacas, acelgas, etc), fitatos (salvado), taninos (té, espinacas, uvas pasas, granada, manzana…) y calcio. Como el calcio compite en la absorción con el hierro, es conveniente que tomes un yogur o queso fresco de postre, si has comido algún alimento rico en hierro.
- Toma las frutas ricas en vitamina C entre horas, porque facilitan la absorción del hierro no hemo.
- Revisa el etiquetado y evita los alimentos fortificados en hierro.
- Ojo con los dulces, pues la hemocromatosis incrementa el riesgo de Diabetes tipo 2, por la vía del gen HFE.
- Depurativo hepatobiliar para estimular el correcto metabolismo hepático del hierro. La ferritina es un indicador de la inflamación del hígado, por lo que puedes hacer una depuración dos veces al año a base de un complemento de alcachofa, cardo mariano y diente de león.
- Para estimular las funciones de hígado y vesícula también puedes recurrir a coleréticos y colagogos naturales como vegetales amargos (canónigos, berros, escarola, endibias…), alcachofa, cardo o boldo.
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